Te pones los auriculares para una llamada o reunión y, de repente, ahí estás tú: escuchándote a ti mismo, pregúntandote «¿por qué escucho mi propia voz en los auriculares?»
Es frustrante, distrae y te hace sentir que estás hablando con un fantasma. No, no te estás volviendo loco, ni tus auriculares están necesariamente rotos. En la mayoría de los casos, es una mala configuración o una función diseñada para «ayudarte» que ha salido terriblemente mal.
A continuación, vamos a diseccionar por qué sucede esto y cómo silenciarte a ti mismo de una vez por todas.
El culpable número uno: La función «Escuchar este dispositivo» de Windows
En Windows, existe una opción específica que permite que el sistema reproduzca lo que captura el micrófono directamente por los altavoces o auriculares.
- Qué significa para ti: Es una herramienta útil para probar si el micro funciona, pero si se queda activada, crea un bucle infinito donde oyes cada sílaba que pronuncias.
- Cómo arreglarlo:
- Abre la Configuración de Windows y entra en «Sistema»
- Haz clic en el apartado «Sonido».
- Busca donde dice «Entrada».
- Asegúrate de tener seleccionado tu micrófono.
- Haz clic en «Propiedades del dispositivo».
- Se nos dirigirá a una nueva ventana, ahora le daremos a «Propiedades adicionales del dispositivo» (está a la derecha).
- Se abrirá un cuadro de diálogo, tendremos que darle a la pestaña «Escuchar».
- Dentro de la pestaña «Escuchar», tenemos que asegurarnos de que la casilla «Escuchar este dispositivo» esté desactivada.


El «Sidetone» o Tono Lateral: Una función de doble filo
Muchos auriculares modernos (especialmente los de gaming o de oficina de gama alta) incluyen una función llamada Sitdetone.
- ¿Qué es?: Es una tecnología que introduce un poco de tu voz en los cascos para que no sientas que tienes los oídos taponados y no acabes gritando.
- El problema: Si el volumen del Sidetone está muy alto, se vuelve insoportable. No es un fallo del producto, es una característica mal calibrada. Si te molesta, tendrás que bajarlo desde el software específico de la marca (Logitech G Hub, Razer Synapse, etc.).
Construcción de tus auriculares: Cuando el sonido se escapa
A veces el problema no es el software, sino la construcción física del auricular. Si usas auriculares abiertos o de baja calidad, el sonido que sale por las copas puede ser captado nuevamente por el micrófono.
- Efecto real: Tu interlocutor escuchará eco y tú podrías escucharte a ti mismo si el volumen está lo suficientemente alto para crear un retorno. Si tus almohadillas están desgastadas o no sellan bien, el sonido «se fuga».

El problema de la latencia
Mucha gente cree que escucharse a uno mismo es siempre un error, pero no es así. El problema real no es oírte, sino cuándo te oyes.
Para poder explicarlo, tenéis que saber que la latencia, es simplemente el tiempo que tarda el sonido en viajar desde tu boca hasta tu oreja pasando por el sistema.
Si no hay latencia, el micro de los cascos te devuelve tu voz por los altavoces casi a la vez mientras estás hablando, así que ni siquiera puedes llegar a notar nada, todo queda muy natural.
El problema existe cuando hay latencia, ya que el sonido llegará más tarde, y ahí es cuando notas que te escuchas a ti mismo.
El resultado de la latencia: Escuchas tu propia voz justo cuando estás intentando decir la siguiente palabra. Tu cerebro se bloquea porque recibe dos señales distintas de tu propia voz en tiempos diferentes. Si el proceso fuera instantáneo, no notarías ese eco, sino una voz natural.
Los auriculares Bluetooth, además de empeorar el sonido, suelen tener más latencia que los de cable. Si el procesador de tu ordenador está saturado, ese retraso aumenta.
Si también te interesa saber por qué los auriculares Bluetooth suenan peor que los de cable, te recomiendo leer este artículo:

Veredicto de tecHonesto
Un sidetone bien configurado evita que grites innecesariamente y permite monitorizar la calidad de tu audio, sin embargo, puede llegar a ser molesto, así que espero que esta guía te haya servido para conocer el motivo.
Si el problema persiste tras revisar el software, quizá sea hora de admitir que tus auriculares tienen un aislamiento mediocre o que tienes demasiada latencia.
¡Nos vemos en el próximo análisis!
